viernes, 5 de mayo de 2023

Tiene gracia..., de James Martin SJ

 

Cristo sonriente. Detalle del Cristo de la capilla del castillo de Javier (Navarra).
José Luis Filpo Cabana, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons

El Papa Pablo VI, en su exhortación apostólica Gaudete in Domino, muestra la paradoja de que, en la sociedad occidental, donde se disfruta de un elevado nivel de vida material, hay muy poca alegría. La sociedad tecnológica provee de entretenimiento y placer en muchas dimensiones, y aun así la alegría en nuestra sociedad es sorprendentemente escasa. Esto se debe a que el origen de la alegría es otro: es espiritual.

Este libro explora la relación entre la alegría y el humor y la espiritualidad, reflexionando sobre la tradicional relación entre la seriedad y la religión, señalando las fuentes bíblicas para apreciar el humor y la alegría tanto como un fruto de una rica vida trascendente como un camino para aproximarse a la gracia de Dios.

El jesuita estadounidense James Martin, con un estilo sencillo y accesible, explica que la alegría es producto del amor. Basándose en su propia experiencia y su contacto con líderes religiosos de otras confesiones, muestra cómo la alegría y la risa se dan en las comunidades de fe, y cómo se vincula con la vivencia plena de la propia vocación; acercarse a Dios es causa de una alegría creciente.

El libro es una motivación para vivir con humor las situaciones de la vida, no tomarnos demasiado en serio, aprender humildad, vivir en agradecimiento y responder de manera gozosa. La risa tiene que ver con la sorpresa, y nos ayuda a ver que no podemos prever ni controlarlo todo. No quiere decir que no nos esforcemos, pero sí que debemos colaborar en lo que nos sea posible con la confianza de que hay Otro que tiene el control.

Al fin y al cabo la vida de Cristo, su resurrección, el amor de Dios, la creación, son todo motivos para estar profundamente alegres. Martin insiste en que, siendo conscientes de que hay circunstancias en la vida que requieren seriedad o que necesariamente van a ser causa de tristeza, los cristianos estamos llamados a vivir nuestra vida y nuestra fe desde una alegría y un sentido del humor que tienen como raíz una relación rica de amistad y amor con Dios.

jueves, 14 de octubre de 2021

Línea de fuego, de Arturo Pérez Reverte




https://commons.m.wikimedia.org/wiki/File:C.32-Guerra-Civil-Enero.1939-Masquefa.jpg


 A caballo entre la historia de aventuras y la sátira política, este relato es un microcosmos de la guerra civil y de la sociedad española de los años 30 en general. En esta aventura trepidante, seguimos con ansiedad los pasos de unos personajes vivos y con cuyas impulsos y emociones nos podemos identificar. Tras alcanzar un momento climático, la trama se resuelve de forma torcida, como un tobogán que termina brusco y rasposo hacia un lugar de todos conocido.

Recomendada para personas interesadas en el periodo, o aficionados a las aventuras del autor. 

lunes, 4 de noviembre de 2019

Una lengua muy muy larga, de Lola Pons Rodríguez

Fue por Twitter. Algún enlace a alguno de los artículos de la autora, seguir su cuenta, leer los comentarios de algunos de los lectores de este deliciosa colección de perlas de divulgación sobre la historia del español. Poco a poco, con la miel de las curiosidades y el estilo fresco y desafectado, doña Lola fue ganando mi simpatía y revivificando en mí el cariño por el estudio de la Lengua Española.
El texto es muy asequible, y permite ser leído por fragmentos. Cada capítulo/artículo se lee muy deprisa. No soy un experto en el tema, y además lo que estudié está bastante oxidado, pero tengo que decir que he aprendido mucho de lo que me quedó de la carrera, y desaprendido unas cuantas cosas también.
Creo que algunos temas se podían haber exprimido un poco más, alargando con alguna paginita y moviendo el ecualizador un poco más hacia la divulgación. El saber me ha sabido a poco en varias ocasiones, sobre todo porque los conocimientos de la autora son extraordinarios.
También opino que la agrupación de artículos, que responde a un orden lógico, es menos adecuada para su lectura de corrido.

Retrato de Elio Antonio de Nebrixa de Retratos de Españoles ilustres (1791) publicado por la Real Imprenta de Madrid. Via Wikimedia Commons. Dominio público.

lunes, 13 de agosto de 2018

La nube negra, de Fred Hoyle

Al terminar el asombroso cálculo de Weichart el Director pensó que era conveniente requerir a todos los reunidos que se guardara secreto. Estuvieran acertados o equivocados no podría derivarse nada bueno por hablar fuera del Observatorio, ni siquiera en casa. Una vez que saltara la chispa la historia se difundiría como el fuego en un depósito de inflamables y estaría en los periódicos antes de nada. El Director nunca había tenido oportunidades para pensar bien de los reporteros de los periódicos y particularmente de su exactitud científica.


No recuerdo cómo llegué a este libro, pero sí cómo me sedujo. Los primeros capítulos describen el mundo de la astronomía en los años centrales del siglo XX, y esa combinación de erudición y calma, de datos y conclusiones, la que que me conectó con la historia. Cuando el relato empieza a avanzar hacia pantanos más especulativos y ficcionales, se mantiene el tono de la narración y el estilo elegante de los diálogos, aunque la tensión vaya en aumento.

Aunque la historia rezuma sabiduría astrofísica, también ofrece una creatividad sorprendente. Es estupendo que se presuma al lector como un interlocutor capaz de seguir, aprender, compartir, disentir y disfrutar los intercambios de unos personajes agudos en su expresión y pensamiento.

No es para ti este libro si buscas fantasías espaciales con rayos láser y saltos al hiperespacio. Esto es ciencia ficción clásica, de la buena. Si te atraen la ciencia y las historias sólidas, lo vas a disfrutar.

Astronomical observatory in the forest. Odřejov, Czech republic. Photo by Martin Vorel.

domingo, 13 de agosto de 2017

El liderazgo al estilo de los jesuitas, de Chris Lowney

¿Qué distingue a los líderes movidos por el amor de los tiranos? Un gran afecto, junto con la pasión por ver que otros avancen a toda velocidad hacia la perfección. [...] Los líderes motivados por amor ansían ver que florezca el potencial latente y ayudan a ello. En términos más prosaicos, ¿cuándo alcanzan los niños, los atletas o los empleados su potencial total? Cuando los crían, les enseñan, los entrenan o los dirigen personas que infunden confianza, dan apoyo y estímulo, descubren el potencial y fijan altas metas.

Me recomendaron El liderazgo al estilo de los jesuitas en un curso hace ya siete años. Lo compré en seguida, pero he ido leyéndolo poco a poco. Esto es posible porque se trata de un libro muy accesible, ilustrado con historias personales de la historia de la Compañía, y ciertamente repetitivo. En alguna reseña he leído que se criticaba este último aspecto, pero lo cierto es que se trata de un recurso didáctico eficaz (e ignaciano).

Recomiendo este libro a las personas que en alguna dimensión de su vida (familiar, profesional, vocacional, artística...) se sienten llamados a inspirar -empezando por uno mismo-. Se entiende mejor si se tiene cierto conocimiento de los jesuitas y de su espiritualidad, pero no es en absoluto imprescindible. Es posible que, si no se tiene, la lectura del libro los inspire para acercarse.

La propuesta de liderazgo que hace el libro tiene que ver con los elementos fundamentales de la espiritualidad ignaciana, los Ejercicios Espirituales y el Examen Diario, pero son aplicables a cualquier contexto. Me resulta muy atractiva la propuesta de características que un líder ignaciano debe cultivar. Resulta una propuesta muy práctica y eficaz, y al tiempo profundamente humana y dotada de sentido. Creo que también ayuda a entender mejor qué tienen de particular los jesuitas y cómo llevan a cabo su misión. Echo en falta más historias (sobre todo, Arrupe), pero no se trata de una historia de la Compañía: los casos se traen para ilustrar y concretar las característas que se proponen como modelo.

La edición que yo he leído es una de Granica del 2006, pero hay una más reciente de Sal Terrae.

Saint Ignatius of Loyola. Engraving by F. Ludy after E. Steinle.
Iconographic Collections, via Wellcome Images.



viernes, 4 de agosto de 2017

Thank you for Arguing, by Jay Heinrichs

Whether you sense it or not, argument surrounds you. It plays with your emotions, changes your attitude, talks you into a decision, and goads you to buy things. Argument lies behind political labeling, advertising, jargon, voices, gestures, and guilt trips; it forms a real-life Matrix, the supreme software that drives our social lives. And rhetoric serves as argument’s decoder. By teaching the tricks we use to persuade one another, the art of persuasion reveals the Matrix in all its manipulative glory.

I came across some reviews of this book in Twitter. Having a linguistic background myself, I am interested in the use of language as a tool for something different to mere communication. I remember a Liguistics teacher at university who told us Rhetoric was despised and underrated, but could be very interesting to a philologist. It does combine an insight into how language works and the practical use of figures of speech which we typically associate with Literature.

So, the subject was attractive. Then comes style. It is really well written. It's fun, it is witty, and it is very easy to identify with. It's crammed with daily life examples, and contexts to which you can apply the concepts you learn about in the book. It is also rather practical for identifying attempts of manipulation.

The author himself is also a good reason to approach the text. He tells us about his experiences in using rhetoric at home, and sprinkles parenting and marital dos and don'ts. Tips for professional development are not scarce either. We can trust he's basing his advice on solid knowledge, which spans from the classics to state-of-the-art market research.

There is a Spanish translation in the works —the author himself kindly confirmed it.

Polyhymnia , Muse of eloquence (among other things). Unkonwn author - Jastrow (2006), Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1308649

jueves, 16 de febrero de 2017

El prisionero de Zenda, de Anthony Hope

Al poco penetré en el bosque y, durante una hora o más, caminé sumergido en la penumbra fresca y melancólica. Los grandes árboles se entrelazaban sobre mi cabeza en una enramada tan tupida que los rayos del sol se colaban a duras penas entre las hojas, destellando como diamantes. Era un lugar encantador, por lo que, cuando descubrí un árbol caído, me senté con la espalda apoyada en él y, estirando las piernas, me entregué a la serena contemplación de la solemne belleza vegetal y a saborear un buen cigarro.
Cuando hube concluido el cigarro e inhalado (imagino) tanta belleza como pude, concilié el más delicioso de los sueños, indiferente a mi tren de Strelsau y al veloz transcurso de la tarde. Acordarse de un tren en un lugar así hubiera sido puro sacrilegio: en lugar de ello, soñé que estaba casado con la princesa Flavia, que vivía en el castillo de Zenda y que pasaba días enteros con mi amada en los claros del bosque, todo lo cual era muy agradable. De hecho, estaba justamente depositando un ferviente beso sobre los labios encantadores de la princesa cuando oí (y la voz parecía al principio formar parte del sueño) que alguien decía con tono áspero y estridente:
—¡Esto es diabólico! ¡Afeitadle y será el rey!

Hay una web literaria en la que se usa el nombre de esta obra; y en ella se promociona una nueva edición muy cuidada. No he tenido la oportunidad de verla en mis manos, pero sí que tenía en casa, en mi larga lista de espera, otra que en una colección de aventuras editó El País hace años.

Parece que van llegando a mis manos libros sobre aventuras repentinas seguidas de muchas peripecias. Enfrentarse al desafío, lanzarse al viaje, y acabar siendo alguien distinto. El estilo de Hope es muy accesible, sin ornamentos ni excesos, que permite una lectura fluida a cualquiera. El relato cautiva desde la contraportada, discurre imprevisiblemente, y combina la aventura con gotas de humor. Como ejemplo de la novela de capa y espada, abunda la acción; una acción en la que el autor se esfuerza por que el lector imagine las escenas con fidelidad. En los diálogos se mezclan a partes iguales la inocencia de otras épocas con la lucidez de los fracasos y las desilusiones a los que el ser humano se enfrenta cada día. Por último, otro elemento que explica por qué ha atraído a tantísimos lectores es que es capaz de hacer al lector resonar con la creciente carga emocional de la historia. No es visceralidad, son impulsos, motivos y refrenos de personas reales y sensatas. Una gozada. 

La prosa dulce, el relato improbable, la acción, los diálogos y las emociones son los cinco motivos para zambullirse en este clásico. Aunque me temo que el chapuzón será corto. No sé si quiero, sin embargo, embarcarme en la secuela, Rupert de Hentzau, por temor a llevarme una decepción. Y por cierto, los textos en inglés y en español están disponibles en el Proyecto Gutemberg. Gratis y legal.

By Рекс Ингрэм (режиссёр) (Скриншот фильма) [Public domain], via Wikimedia Commons

domingo, 29 de enero de 2017

The Hobbit, by J.R.R. Tolkien

It was at this point that Bilbo stopped. Going on from there was the bravest thing he ever did. The tremendous things that happened afterwards were nothing compared to it. He fought the real battle in the tunnel alone, before he ever saw the vast danger that lay in wait. At any rate after a short halt go on he did; and you can picture him coming to the end of the tunnel, an opening of much the same size and shape as the door above.

If you have already read the book, this is for you:

Treading again on a long-ago followed path is a bittersweet experience. Familiarity provokes both relax and pleasure, since you are not eager to know what comes next (in general terms, you already know), but you're able to enjoy the details and sights of the trip. Finishing and farewells when you are in a more advanced moment of your life strike a different note. Not mere adventure -a mirror for your present context. Heraclitus was right, and books are rivers indeed. Go bathing, it'll do you good.

If you haven't, read this:

Films, merchandising, games and all have given people the idea that all Tolkien is connected to the geekish world around the turning of the century. Minding that this 'prequel' to The Lord of the Rings was actually written on the verge of the second world war is an interesting exercise. That is the world of which this book is both an echo and a escape. Being familiar with the history of English language (by the way, if you can spare a minute, this) will as well give you a sight of the depth of Tolkien's craftmanship.

You are over 16? Waste not a minute, and grab a copy. You're already late.



lunes, 2 de enero de 2017

Silencio, de Shusaku Endo

Fuera ya de la aldea, un sol cegador cayó de nuevo sobre su frente. Se le iba la cabeza y se paró; pero el guardia que tenía a la espalda le seguía llevando a empujones, mascullando algo entre dientes. Haciendo por sonreír, pidió que le dejasen descansar un poco, pero el guardia, siempre con la misma dureza de gesto, se lo negó con la cabeza. Cundía por los campos brillantes de sol un olor a estiércol y cantaba risueña la calandria. Árboles gigantescos proyectaban sobre el camino una sombra deliciosa y su fronda abrigaba un rumor refrescante.

Ante el inminente estreno de la película de Martin Scorsese, quise acercarme a la novela que la inspiró. Escrita por un japonés católico (con todo lo que ello supone), comienza con el ímpetu misionero de dos jesuitas que desean ir al Japón en una época de crueles persecuciones de cristianos. El relato es como un cuadro que va alcanzando solidez con su progreso, añadiendo detalles y volumen a los personajes y a su entorno. La historia es dura, como los hechos en los que se inspira, y desmonta al lector de su posición de juzgar lo que está bien hecho y lo que no.

Teniendo muchos elementos en común con la película La Misión, la localización y el tono la mantienen en un universo distinto. Es una novela para leer despacio y observar a los personajes sin prejuicio.


This Wikipedia and Wikimedia Commons image is from the user Chris 73 and is freely available at //commons.wikimedia.org/wiki/File:Jesus_on_cross_to_step_on.jpg under the creative commons cc-by-sa 3.0 license.

miércoles, 17 de febrero de 2016

The Riddle of the Sands, by Erskine Childers

'Where am I to steer for?' I asked, wildly. 
'Oh, don't trouble, I'll take her now,' he replied. I felt it was time to make my position clear. 
'I'm an utter duffer at sailing,' I began. 'You'll have a lot to teach me, or one of these days I shall be wrecking you. You see, there's always been a crew'—
'Crew!'—with sovereign contempt—'why, the whole fun of the thing is to do everything oneself.' 
'Well, I've felt in the way the whole morning.' 
'I'm awfully sorry!' His dismay and repentance were comical. 
'Why, it's just the other way; you may be all the use in the world.' He became absent.

I read a positive comment on this adventure book (it read something like 'the first and inspiration of all spies stories'), and started to read it in a moment in which my mood matched the protagonist's. It did contain some additional elements which attracted me, like the British stereotypes, the sea adventure and the mystery factor. But it surprised me in its capability to slowly and surely transport the reader to the feeling and smell and toil of cruising in a small sailboat in the North Sea.

Carruthers is the reader's mirror here, or at least he was my own, but all of the main players in the story are carefully crafted –the work of an artisan. Classical music is an excellent companion to this book, Die Moldau by Smetana being a perfect chioce. Besides, you can get it at the Gutemberg Project and it's an exciting adventure book.
By Scanned by uploader from The Riddle of Erskine Childers ISBN 0-09-128490-2. Original from Hulton Press Library cuttings agency., Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=43948202

El atlas de las nubes, de David Mitchell


—El sexteto Atlas de las nubes … Robert Frobisher… La verdad sea dicha, lo conozco de oídas, aunque nunca le he puesto la zarpa encima… Frobisher era un niño prodigio, murió cuando comenzaba a despuntar… Déjeme ver, tengo aquí el catálogo de un vendedor de San Francisco especializado en rarezas… Franck, Fitzroy, Frobisher … Aquí está, con una breve reseña y todo… Sólo se hicieron quinientas copias… en Holanda, antes de la guerra, caray, no me extraña que sea una rareza…

Aunque había oído hablar muy bien de esta novela, no tiene un comienzo que enrede rápidamente la imaginación del lector. La longitud del volumen tampoco ayudaba a incentivar a la lectura. Llevaba tiempo con el libro disponible, y sin hacerle mucho caso. Me encendió de nuevo el interés ver algunas escenas de la versión cinematográfica (que, dicho sea de paso, parece mucho más confusa que la novela). Poner rostro a los personajes dio el empujón definitivo.

Se trata de una novela singular en su estructura, en la que las distintas épocas quedan cosidas de una forma original. Cada relato resulta vívido y atractivo, y el pequeño esfuerzo de sumergirse en él se ve pronto recompensada con una narrativa de una frescura sorprendente. Son llamativos los ecos en los relatos, la encuadernación de unos dentro de otros, y lo adictivo que resulta el final truncado de cada primera parte. Los protagonistas de cada relato son magníficos, cada uno con sus peculiaridades y de acuerdo con el tono de cada historia. El conjunto es el de un conjunto sinfónico de melodías muy conseguido. Muy recomendable.

Surco de un disco para gramófono. Wikimedia Commons.

sábado, 29 de agosto de 2015

Historia de Roma, de Indro Montanelli

Mirando las cosas desde arriba y tratando de darles una explicación, puede decirse que Roma nació con una misión, la cumplió y con ella acabó. Esa misión fue la de reunir las civilizaciones que la habían precedido, la griega, la oriental, la egipcia, la cartaginesa, fusionándolas y difundiéndolas en toda Europa y la cuenca del Mediterráneo. No inventó gran cosa en Filosofía, ni en Artes, ni en Ciencias. Pero señaló los caminos a su circulación, creó ejércitos para defenderlas, un formidable complejo de leyes para garantizar su desarrollo dentro de un orden, y una lengua para hacerlas universales.


Hace años leí la Historia de los griegos del mismo autor,  y quedé entusiasmado por la frescura del retrato, el sentido del humor y la viveza de la acción. Un libro cortísimo, pero que se devora en muy poco tiempo. Poco después encontré esta Historia de Roma, que esribió antes que la de los griegos y que fue famosísima en su país de origen. 

Es interesante conocer algo acerca de Montanelli, de su vida intensa, de su forma de entender el periodismo y de su independencia intelectual. Lo recomiendo para entender mejor al personaje que nos escribe. Se lee como se escucha a un interlocutor entusiasmado, inteligente, divertido y que habla teniendo muy presente al que escucha.

Al tratarse de una historia de Roma escrita por un italiano, hay una clara identificación con ella como una empresa propia. Más claramente cuanto más avanzamos hacia la final decadencia del imperio. El libro, que es muy atractivo de leer, nos traslada no sólo al escenario y a los hechos pasados, sino al espíritu de la época. Revivimos la aventura del primer gran imperio europeo, aunando los elementos de la historia clásica con la descripción viva del día a día.


CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=263316

lunes, 27 de julio de 2015

Hombres buenos, de Arturo Pérez-Reverte

Suenan risas corteses y comentarios sazonados de ingenio. Alguien introduce el nombre de Lavoisier, menciona el aire vital y el aire ázote, y la conversación sigue por ahí. Sentado en el corro de sillas y sillones puestos de cualquier manera sobre una magnífica alfombra turca, vestido de muy correcto oscuro, don Hermógenes Molina, cuyo francés no es lo bastante bueno, asiente con sonrisa bondadosa cada vez que no entiende algo. Junto al bibliotecario, don Pedro Zárate, frac azul con botones de acero y calzón blanco de nanquín, se mantiene un poco aparte en su silla, algo envarado, más observador del ambiente y personajes que atento a la charla.



No soy un juez objetivo; me gustan las novelas de Pérez-Reverte, sus personajes y los mundos en los que se mueven (algunos más que otros, y hay alguna novela que he dejado pasar). En esta parece ofrecer a sus lectores clásicos los elementos que han hecho la biblografía de Pérez-Reverte atractiva a tantos: aventura, libros y cultura, viajes, una mirada mordaz a los tipos hispanos y un estilo rápido, inteligente y divertido.

En esta ocasión, y como novedad, encontramos además un retrato-defensa-exposición de la Academia a la que pertenece, y un juego narrativo (distinto al de El club Dumas) que se parece mucho a una visita medio ficticia, rápida y guiada por la tramoya de una novela. Uno de los puntos fuertes de la novela es la pericia del autor para destilar su erudición y su amplio trabajo de documentación de modo que, no solo no abruma al lector, sino que aumenta su disfrute de la historia.
Como muchas de sus novelas (especialmente de las primeras) es difícil de dejar de leer.

No comparto con Pérez-Reverte su fatalismo en cuanto al progreso de los pueblos (y el español en concreto). Es por ello que, aunque el autor no se identifique con la visión de don Hermógenes Molina (me parece que el autor se viste más de Pedro Zárate que de su compañero), hubiera sido justo permitirle al primero hablar más y completar algunos de sus balbuceos. La pareja hubiera ganado en solidez.










viernes, 10 de julio de 2015

Farenheit 451, por Ray Bradbury

—Bueno —le dijo ella por fin—, tengo diecisiete años y estoy loca. Mi tío dice que ambas cosas van siempre juntas. Cuando la gente te pregunta la edad, dice, contesta siempre: diecisiete años y loca. ¿Verdad que es muy agradable pasear a esta hora de la noche? Me gusta ver y oler las cosas, y, a veces, permanecer levantada toda la noche, andando, y ver la salida del sol.
   Volvieron a avanzar en silencio y, finalmente, ella dijo, con tono pensativo:
—¿Sabe? No me causa usted ningún temor.
   Él se sorprendió.
   —¿Por qué habría de causárselo?
   —Le ocurre a mucha gente. Temer a los bomberos, quiero decir. Pero, al fin y al cabo, usted no es más que un hombre…


Tengo un amigo al que le encanta la mezcla de ciencia ficción, futurismo y filosofía de Ray Bradbury. Es este último punto el que me disuadía de empezar a leer a este autor. Me lo imaginaba arduo.
Otro detalle del que habla el autor en la introducción aumentó mi temor: se trata de su primera novela. Sin embargo, el hecho de que tratara de un futuro en el que leer libros está prohibido, incitaba al mismo tiempo mi curiosidad. Igual que el detalle de cómo fue publicada por primera vez (también lo explica el autor en la introducción).
Aunque el estilo no es claro, el relato es atractivo, además de la reflexión que el libro plantea. La historia es interesante, y es suficientemente parca en descripciones como para que el lector pueda llenar con sus propios escenarios futuristas lo que no está escrito.
Uno de los puntos más interesantes del libro es reproducir una imaginación pasada acerca del futuro. Es aquí, en la constatación de los errores y aciertos de Bradbury, donde creo que surge una idea brillante: no es necesaria la represión física para el sometimiento de la población.
Próxima parada, Crónicas marcianas.


jueves, 2 de julio de 2015

Dr. No, by Ian Fleming

Now I’ve got some more news for you. There’s a job come up. In Jamaica. Personnel problem. Or that’s what it looks like. Routine investigation and report. The sunshine’ll do you good and you can practise your new guns on the turtles or whatever they have down there. You can do with a bit of holiday. Like to take it on?’

Bond thought: He’s got it in for me over the last job. Feels I let him down. Won’t trust me with anything tough. Wants to see. Oh well! He said: ‘Sounds rather like the soft life, sir. I’ve had almost too much of that lately. But if it’s got to be done … If you say so, sir …’

‘Yes,’ said M. ‘I say so.’


I was expecting this from the beginning. I had been attracted to the first 007 novels by the adventures I had enjoyed in the films -whether Connery, Brosnan or Craig's. But I was taken aback when I met the James Bond in Casino Royale. Don't misunderstand me, I did enjoy the first novels. It's just that they didn't portrait the hero, the mad villain, the hi tech secret base or the gadgets I had imagined I'd read about.

But in Dr No you've got all the exciting elements one would expect from the films. Once you get in touch with the myth (in the films) and then find it shattered (in the first novels) now everything seems to fall into place.

There is something else I's like to say -I recommend starting the series from the beginning or, if you just don't want to, pick From Russia with Love, which comes right before this one. It does deserve a post of its own, and I may write one one day.

Now, back to Dr No. There is an interesting game in connection with the character in the title. The reader needs to imagine and then rebuild their picture of the villain, since it is only little by little that we get to know him. A bit blurred at the end, by the way. One thing that kept me half smiling through all the hardships was the contrast between the initial setting and the way the plot develops. I think there is some interest in two of the secondary characters -Honeychile Rider and M. A bit of more detail on the two wouldn't have hurt.

It's a good summer read.

"JamesBondBeach3" by Banjoman1 - Own work. Licensed under Public Domain via Wikimedia Commons.








lunes, 29 de junio de 2015

El marciano, de Andy Weir

Sí, cada tormenta de arena me obliga a realizar la inevitable limpieza de placas solares, una tradición venerable entre los marcianos campechanos como yo. Me recuerda que crecí en Chicago y que tenía que sacar la nieve a paladas. Le reconozco el mérito a mi padre; nunca afirmó que forjaría mi carácter ni que me enseñaría el valor del trabajo duro.
—Los quitanieves son caros —decía—. Tú eres gratis.


Carambola improbable: un anuncio en YouTube sobre una próxima película de Ridley Scott y una rápida investigación en Internet me van llevando hasta que encuentro un concepto que me termina de atrapar: ciencia ficción.

No confundamos. El marciano no se parece a Star Wars o Star Trek, que están muy bien pero que son fantasía. Me refiero a la ciencia ficción como la explica Arthur C. Clarke en la introducción a Cánticos de la Tierra lejana. Ficción sobre hechos o posibilidades científicamente plausibles.

El género resulta atrayente al que le interese la ciencia y el progreso tecnológico, pero resulta difícil de digerir si la historia no seduce o si el estilo es farragoso.

Bueno, pues aquí tenemos un bombón para el lector curioso: un relato que te mantiene en vilo, un formato -el diario, en buena parte- que permite una lectura fresca y un personaje del que cuesta despedirse al final.

Me ha gustado el espíritu, el tono y el trenzado de los puntos de vista.



jueves, 25 de junio de 2015

The Secret Garden, by Frances Hogdson Burnett

What is that? " she said, pointing out of the window. 
Martha, the young housemaid, who had just risen to her feet, looked and pointed also, "That there?" she said.  
" Yes." 
" That's th' moor," with a good-natured grin. "Does tha'like it?" 
" No," answered Mary. " I hate it." 
" That's because tha'rt not used to it," Martha said, going back to her hearth. " Tha' thinks it's too big an' bare now. But tha' will like it.'


I came across this book when I was searching for legally free books for children. I am sometimes in want of ideas for the bedtime stories I tell my kids, and I thought I could get some from a classical storybook.

However, when I read the first pages I realised that the book was not suitable for my purpose. The story was attractive, though, so I kept on reading. What I found was a powerful, edifying story which was at the same time simple and clever. Readers tend to be bored at descriptions and hungry for action, but in this case the lack of trepidant course of events is not perceived as uninteresting. The pace of things makes the reader develop an interest and pay attention to all the changes that do take place.

Images are surprisingly rich - it is a song to the beauty of small, simple things.
What surprised me most is that the book is full of food for tought and universal themes like connection with nature, active learning, children and limits, and the renounce to selfishness leading to a full and happy life.